MURIÓ AYER
JUAN RAMÓN JIMÉNEZ
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AN JUAN, Puerto Rico, mayo 29.-
(AP). Juan Ramón Jiménez, el famoso poeta, falleció hoy. Juan Ramón Jiménez,
que obtuvo el Premio Nobel de Literatura por su poema “Platero y Yo”, espiró a
las 4 de la mañana de hoy.
A
los setenta y seis años de edad y a los veintidós de exilio, ha muerto el poeta
Juan Ramón Jiménez. Lo que esta muerte supone como fecha de luto para la
literatura de lengua española y para las letras universales, es más de lo que puede decirse en una síntesis periodística de
condolencia. El glorioso autor de Platero
y yo, ocupaba desde la muerte de Antonio Machado un cierto rectorado de la
poesía hispanoamericana que ambos, Machado y él, habían heredado el día que
desapareció Rubén Darío. Cuando en 1956 se otorga a Juan Ramón Jiménez el
Premio Nobel de Literatura, más que una distinción suponía la confirmación
oficial de una celebridad y de un prestigio de amplitud universal que el poeta
había conquistado ya a lo largo de no menos de cincuenta años de incansable y
fervoroso quehacer lírico.
Vida propiamente sin biografía,
ya que la dedicación a la obra descartó todo bullicio episódico y anecdótico,
esta existencia a cuyo fin asistimos hoy estuvo compuesta por veinte años de
infancia y de juventud en la
Andalucía natal –nacimiento en Moguer, primeros estudios en
Puerto de Santa María, Universidad de Sevilla-; treinta y tantos años en
Madrid, desde los días modernistas de principios de siglo hasta que en 1936 las
tropas moras y la Legión
Cóndor alemana al servicio de Franco cercan por tierra y
cielo la capital republicana de España, y, finalmente, veintidós años de
destierro, principalmente en Puerto Rico, que el propio poeta bautizó como “la Isla de la Simpatía Humana ”.
A su
muerte, Juan Ramón Jiménez deja como legado una vasta obra que acaso sobrepasa
la cantidad de cincuenta libros. En esta obra está toda la Estética juanramoniana,
hecha de culto a la Belleza ,
y toda su Filosofía, hecha de exaltación del Amor. Profundamente intelectual,
elaborador paciente y exigente de cada palabra y de cada verso, su poesía
toda estuvo siempre empapada de
humanidad, de puro y ancho amor a los hombres dentro de las más rigurosas
exigencias líricas.
Ha
muerto Juan Ramón Jiménez en el destierro, subrayando así, como anteriormente
lo hicieran Antonio Machado y Manuel de Falla, el infranqueable abismo que
media entre la España
espiritual y popular y la dictadura cuyo fin, cercano a estas horas, Juan Ramón
no alcanzó a presenciar.
En el
momento de expirar Juan Ramón Jiménez había varias personas en la habitación o
en la próxima. Entre ellas estaba su
único pariente en Puerto Rico, su sobrino Francisco Hernández Pinzón.
También
presente estaba el canciller de la Universidad Jaime Benítez y su esposa. Su
secretario y dos enfermeras y otros dos médicos, también estaban allí.
El Dr.
Sabater manifestó que Juan Ramón, nunca, en realidad habló. Ayer por la tarde
sólo murmuró, pero agregó que falleció pacíficamente.
Hernández
Pinzón dijo que los planes son de sepultar el cadáver en Moguer, España, pero
añadió que se sabrá eso definitivamente más adelante.
Los
restos de Juan Ramón serán llevados a la Universidad esta tarde, donde serán expuestos en
capilla ardiente en la sala de la biblioteca exclusivamente reservada a sus
obras y a su colección de libros raros que había donado a la Universidad.
Juan
Ramón contrajo neumonía el pasado viernes en la casa donde residía fuera de
Bayamon, a 16
kilómetros de San Juan. El domingo fue llevado al
hospital de Santurce. La casa donde vivía en Bayamon se halla cerca del
cementerio donde estaba sepultada su esposa. El epitafio dice: ”Zenobia y Juan
Ramón”.
En una
ocasión dijo que todo el honor del Premio Nobel lo debía a su esposa, “quien ha
sido la inspiración de la mayor parte de mi obra”.
Juan
Ramón Jiménez, que había nacido en España, tenía 76 años de edad. El Premio
Nobel le fue concedido en 1956. Su deceso se produjo en el hospital donde había
sido internado.
Juan
Ramón había vivido en aislamiento virtual desde el fallecimiento de su esposa,
sólo tres días antes de haber recibido el Premio Nobel. La causa de su muerte
no se dio a conocer, pero ha estado en mal estado de salud por largo tiempo y
los amigos dijeron que el deceso de su señora, de cáncer, abatió su espíritu.
Más
conocido por su poema “Platero y Yo”, salió de España en 1936 durante la guerra
civil. Desde entonces vivió en todos los países del hemisferio occidental,
incluso los Estados Unidos.
Vino a
San Juan en 1951, como profesor visitante en la Facultad de Humanidades
de la Universidad.
Editó la sección literaria del diario de la Universidad y aconsejó
a los estudiantes que se interesaban en escribir.
En 1954
adquirió una casa en Sevilla, España, con la intención de volver a su tierra
nativa, pero su esposa, Zenobia, se enfermó. Ella también escribía. Se casaron
en 1916.
El Dr.
Juan Sabater dijo que el poeta español murió de un agudo ataque de neumonía
bronquial combinada con falla cardíaca al final.
JUAN RAMÓN JIMÉNEZ
La
más alta voz lírica del habla española falleció ayer en Puerto Rico, según
noticia escueta que trae el cable. Juan Ramón Jiménez, sucesor de Rubén
Darío, hito que culmina una etapa frondosa de la poesía española e inicia e
implanta otro, se constituye por derecho propio, por la sonoridad de su voz y
por la ternura y la profundidad de su mensaje en el Maestro de
|
(La Esfera ,
30-5-58).
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