MERIDIANO CULTURAL
JUAN RAMÓN JIMÉNEZ,
PREMIO NOBEL DE LITERATURA
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J
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UAN RAMÓN JIMÉNEZ ha obtenido el Premio Nobel de Literatura 1955
(sic). Un rumor que se hacía casi verdad, culminó ayer en realidad. Hasta el
presente, todos esperaban con firmeza que el galardón habría de ser otorgado al
gran poeta español, porque pocas figuras literarias como él, al ser asomada su
candidatura, podían de ser seguras vencedoras. Juan Ramón Jiménez, es una de
las más altas figuras poéticas contemporáneas. Su poesía, llena un largo
capítulo de la lírica de habla castellana. Sus poemas, traducidos a diversos
idiomas, han tenido la mejor aceptación. Así, su nombre ha trascendido de lo
nacional para convertirse en valor universal.
Juan
Ramón Jiménez es un símbolo de España y de los países de habla española. Su
poesía, suave y serena, de hondo lirismo y matizada de inesperadas
insinuaciones; sus versos dotados a veces de un original cromatismo; el juego
de los colores en el discurrir de muchos de sus poemas; la tersura de la frase
y la suavidad de los giros; todo ha influido para que sea en nuestra hora uno
de los poetas más hondamente sentidos y más ampliamente admirados. Algunos de
sus libros, como “Platero y Yo”, alcanzan la latitud próxima a un arte perfecto
en el campo literario. Su actitud de hombre y su vocación de poeta, permiten
calificarlo como a un ser que se ha dado a través de su vida fecunda,
íntegramente, a la poesía.
La
obra de Juan Ramón Jiménez ha sido ampliamente divulgada en lengua española.
Muchos de sus poemas son familiares no sólo al hombre culto, sino que ha
alcanzado la dimensión de lo popular. El niño de la escuela musita en muchos
países algunos de sus poemas como musita una oración. Cuando el poeta en uno de sus admirables
cantos dice “Dios está azul”, se siente la presencia de Dios en la levedad del
aire, en los caminos de la brisa, bajo el claro azul del cielo castellano o en
el azul sereno de los cielos de Andalucía.
Múltiples,
son las ediciones de la obra de Juan Ramón Jiménez, pero quizás una de las que
más contribuyó a divulgarle, fue aquella atractiva selección que bajo el título
de “Nueva Antología Poética”, se editó en la Colección Universal ,
de tan grata memoria. Fue aquella hermosa colección de pequeños tomos amarillos
que echaron al mundo en originales castellanos, o en magníficas traducciones,
lo mejor de las letras universales. El Premio Nobel a Juan Ramón Jiménez, es un
nuevo triunfo del genio español, residente esta vez en una de las más altas
figuras poéticas que ha producido la Península Ibérica.
(El Universal, 26-10-56, p. 20).
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