JUAN RAMÓN GANÓ
PREMIO NOBEL
DE LITERATURA 1956
Su “elevado espíritu y la artística
pureza” de su
poesía le hicieron
merecedor del Premio
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E
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stocolmo, octubre 25 (UP). El poeta
español Juan Ramón Jiménez logró hoy el Premio Nobel de Literatura de 1956 por
el “elevado espíritu y la artística pureza” de su poesía. Tan pronto se conoció
la designación de Jiménez, su editor sueco, la Norstedt Publishing
House, inició la distribución de grandes fotografías de Jiménez a las librerías
de Estocolmo para iniciar una campaña de venta inmediatamente.
La
compañía recientemente publicó una segunda edición de sus primeros poemas y
también una nueva traducción de su obra “Platero y Yo”, que trata de la vida de
un borrico.
La
decisión de premiar a Jiménez se tomó hoy en una reunión en la bolsa de valores
de Estocolmo.
Tan
pronto se tomó la decisión, el secretario de la Academia , doctor Ander
Gestring informó a Jiménez del homenaje y le invitó a venir a Estocolmo a
recibir su premio el diez de diciembre, aniversario de la muerte de Alfred
Nobel, que estableció la
Fundación Nobel utilizando su fortuna de 45 millones de
dólares.
El
auto-desterrado Jiménez, que salió de España después de la guerra civil y viajo
todo el hemisferio occidental hasta establecer su residencia en San Juan de
Puerto Rico, es el tercer autor de origen español que recibe el Premio
Nobel.....
DATOS BIOGRÁFICOS DE
JUAN RAMÓN JIMÉNEZ
Madrid,
oct. 24 (AFP).- El poeta español Juan Ramón Jiménez, que acaba de ser laureado
con el Premio Nobel de Literatura, nació en Moguer, en la provincia de Huelva
(Andalucía), en 1881, de padre castellano y de madre andaluza.
Sus
comienzos fueron los de todo joven provincial inspirado por las musas y
protegido de los dioses. Después de haber hecho sus estudios secundarios con
los jesuitas en Puerto Santa María, Juan Ramón Jiménez llegó a Madrid en 1900
llevando bajo el brazo un cuaderno lleno de versos. No tuvo muchas dificultades
para publicar poco después sus dos primeras colecciones de poemas: Valle-Inclán
le sugirió el título de la primera: “Ninfeas”, y Rubén Darío el de la segunda:
“Almas de Violeta”. En lo sucesivo, toda su vida estará unida a la poesía y
rápidamente aparece una sucesión ininterrumpida de sucesión de títulos líricos: “Arias tristes”, “Jardines
lejanos”, “Elegías puras”, “Las horas verdes”, “Baladas de primavera”, “La
soledad sonora”, “Pastorales”, etc.
Después de un
solitario retiro en su ciudad natal, Juan Ramón Jiménez regresa a Madrid en
1912 para dirigir allí las ediciones de la “Residencia de Estudiantes”. Cuatro
años más tarde, en Nueva York, conoce a Zenobia Camprubí Aymar, la brillante
traductora de Rabindranath Tagore. Jiménez se aleja de la vida literaria, pero
sin dejar de leer a los poetas franceses, ingleses y alemanes en particular.
Estos años son dedicados a los viajes: a través de España, Francia y otros
países, de los cuales regresa con nuevas rimas que publica en Madrid.
La guerra civil lo
sorprende en la capital española en los momentos en que se esforzaba por crear
una poesía destinada a la infancia. Esta parte de su obra la revelará en Puerto
Rico, a donde se traslada en 1936 invitado por la Universidad de San
Juan. Luego reside en Cuba, en Florida, en Washington, etc., y, finalmente,
establece su residencia en Estados Unidos. En 1948 realizó un largo viaje por
América Latina, donde dio numerosas conferencias.
Juan Ramón Jiménez
reside actualmente en Puerto Rico. Tenía la intención de volver a su país natal
después de 20 años de ausencia y ya había alquilado una quinta en la región de
Sevilla. Había anunciado su llegada para este otoño, pero una grave enfermedad
de su esposa lo ha obligado a aplazar su partida para una fecha posterior.
La obra de este poeta
español ha adquirido una gran amplitud desde 1936 y es imposible citar todos
los títulos. Muchas de sus poesías han aparecido en revistas españolas,
cubanas, argentinas y mexicanas. Juan Ramón Jiménez es autor también de la magistral traducción de la “Vida de la “Vida
de Beethoven” de Romain Rolland.
La poesía del nuevo
Premio Nobel de Literatura es esencialmente lírica. Poeta de la precisión, Juan
Ramón Jiménez no ha adherido a escuela alguna, aun cuando el simbolismo francés
ejerció una gran influencia sobre él en sus comienzos. En la poesía moderna
española, desde Machado hasta García Lorca, Jiménez ocupa un lugar de primer
plano y, como se ha escrito, representa “una conjugación excepcional de la
belleza y de la eternidad”, y “la exactitud más pura transformada en poesía”.
(El Heraldo, 25-10-56, p. 6.
El mismo reportaje, con el título de “Juan Ramón Jiménez Premio Nobel de
Poesía”, fue publicado en igual fecha por El
Impulso).
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