POSTIGO
JUAN RAMÓN JIMÉNEZ
KALIFA
J |
uan Ramón Jiménez, el más grande
poeta español contemporáneo, acaba de recibir el Premio Nobel de Literatura,
correspondiente al presente año. La designación tan meritoria para estimular la
consagración de una vida ilustre como ésta a la creación poética, es un acto de
justicia que bien merece el aplaudido autor de “Platero y yo”. A los diez años
de haber recibido Gabriela Mistral, igual distinción, este poeta andaluz de
nacimiento, pero americano y universal por el sentimiento y el corazón, recibe
ese preciado galardón, por su vida depurada y honesta, dedicada por entero, con
vocación y fervor ejemplares, al cultivo de la poesía. Son más de cincuenta
años ininterrumpidos puestos en esa espiritual labor humana y estética, limpia
y profunda, hermosa y permanente. Por tan propicia circunstancia las letras
españolas están de pláceme, porque Juan Ramón Jiménez, su poeta de mejor voz y
acento lírico ha recibido otro lauro más, en reconocimiento a su verso que es
por sí solo un himno de eterna belleza.
Ubicado
en el modernismo, Juan Ramón Jiménez, sigue en los inicios de su magnífico
mensaje lírico los pasos de Rubén Darío. En esta etapa sus primeras creaciones
poéticas aparecen signadas de esas huellas iluminadas, de ese preciosismo del
poeta de “Azul”, de “Cantos de Vida y Esperanza” y de “Prosas Profanas”. En
hermoso soneto, también Darío había enviado su salutación cordial, a este
poeta, que tiene “sangre de celeste raza” y que “a los sangrientos tigres del
mal darías caza”. Pero Juan Ramón Jiménez luego del eclipse de la poesía
rubendariana, busca nuevos elementos, y empieza a ensayar, como lo dice Picón
Salas, un arte nuevo de imágenes cada vez más liberadas, de más recogida música
y que transmita metafóricamente las impresiones de un universo que no es ya el
de los trianones y de las princesas del más divulgado rubendarismo. Es la que
ahora cultiva, con devoción y fe, y que se llena por completo de cosas
sencillas y elementales, que tiene un limpio caudal lírico en su Andalucía
Atlántica, y es la que más admiramos en su libro “Baladas de Primavera”, en las
cuales como lo dice su hermano espiritual Eduardo Carranza, hallamos un lirismo
franco y lozano, rico en matices campestres, en alegre panteismo, en pánica
exaltación de los ritmos aldeanos, en estilización de los viejos sones
infantiles y populares.
En
esta poesía es donde aparece de cuerpo entero ese gran poeta, cuyo verso
envuelto en aroma simple y emotiva, es el andaluz universal de que habla
Federico de Onís. El ciclo lírico de su obra, desde sus primeros poemarios con
influencia del Modernismo, su libro más difundido y comentado “Platero y Yo”,
hasta el último mensaje estético “Diario de un Poeta Recién Casado”, que pronto
circulará con modificación del nombre, pues ahora se llamará “Diario de Poeta y
Mar”, comprende un mundo poético que se distingue por sus valores formales, por
su signo permanente de hondura emocional, de fina humanidad y de virtudes
limpias, que le han dado justo renombre y gran trascendencia a sus inmortales
creaciones poéticas.
Juan
Ramón Jiménez, vive ahora en Puerto Rico, donde al lado de su esposa, la
inseparable compañera Zenobia Camprubí, ha venido trabajando, sin interrupción,
en sus creadoras actividades del pensamiento. A todos nos llenó de
complacencia, la declaración que hizo el poeta, de que el premio le pertenecía
más a Zenobia que a él. Y es que no
puede olvidar, no permitir que no se reconozca cual ha sido esa positiva
y permanente actividad que su poesía ha realizado, para dar mayor prestigio y
densidad a su nombre. Es un gesto digno y hermoso, que cabe muy bien en esa
afable diafanidad espiritual que los liga a los dos, en la eterna obra de la
poesía. Gana cada día en cariño y aprecio esa limpia vida del poeta, de
honestidad cívica también, por la práctica y el ejercicio de principios
republicanos y quien ahora, en medio de la admiración total recibe este
galardón, por su fe, por su ejemplo y por la eterna belleza de sus versos
inmortales.
(El Impulso, 27-10-56, p. 3).
No hay comentarios:
Publicar un comentario